San Sebastián, 25 de noviembre de 1998
Ampliar la soberanía, profundizar la democracia: desbrozar el camino de
la autodeterminación desde el arte y la cultura
Estimad@ amig@,
Nos dirigimos a ti con la intención de presentarte la iniciativa
"Ampliar la soberanía, profundizar la democracia: desbrozar el camino de
la autodeterminación desde el arte y la cultura".
Ahora, hace más de un año que los movimientos sociales y
sindicales vascos abren una nueva y esperanzadora dinámica unitaria y
plural que ha acabado por facilitar acuerdos como los de Lizarra-Garazi o
la propia tregua de ETA, generando una situación favorable para la
ampliación de la soberanía y la profundización de la democracia que
reclama una gran parte de la sociedad vasca.
En este nuevo y esperanzador contexto, desde el mundo del
pensamiento y de la cultura, de la universidad y del arte, ¿qué
reflexiones podemos hacer?, ¿qué propuestas podríamos aportar a este
amplio y plural movimiento social que reclama un nuevo marco de decisión
para la sociedad vasca?. Es hora de tomar un papel activo en este proceso
constituyente y poner en marcha dinámicas de trabajo confluyentes para la
consecución de mayores cotas de soberanía. Se trataría, entonces, de
recoger desde el mundo de la "cultura" y del "pensamiento" el envite
planteado por esta nueva dinámica, creando espacios de encuentro,
intercambio y debate e intentando aportar lo mejor de nuestras
potencialidades centradas en perfilar un pensamiento y estéticas propios.
Como inicio de esta tarea te invitamos a tomar parte en la jornada
que se celebrará en la Feria de Durango para discutir e intercambiar ideas
y propuestas en torno a la iniciativa y el borrador de manifiesto que te
enviamos junto con esta carta.
Jornada:
Lugar: Museo de Durango. Calle San Agustin, 16.
Día: 6 de diciembre.
Hora: 10:30.
Orden del día:
- Presentación de la iniciativa: "Ampliar la soberanía, profundizar la
democracia: desbrozar el camino de la autodeterminación desde el arte y la
cultura".
- Presentación del Acuerdo de Lizarra-Garazi por parte de los
promotores:
- German Kortabarria (Responsable de comunicación de ELA)
- Pernando Barrena (Miembro de la Mesa Nacional de HB)
- Juanjo Perez
(Representante del Taller Nacional de Elkarri)
- Representante del
"Manifiesto por una salida dialogada al conflicto vasco" de Madrid.
- Debate y propuestas sobre la iniciativa y el texto planteados.
-
Organización de los pasos a seguir.
Rueda de prensa:
Hora: 13:30.
Lugar: Sala de Prensa de la Feria de Durango.
Esperando encontrarnos el próximo día 6, un abrazo
Ampliar la soberanía, profundizar la democracia:
desbrozar el camino de la autodeterminacón desde el arte y la cultura
- Hace ahora un siglo que con la guerra hispano-norteamericana,
los conflictos en Puerto Rico y Panamá, las reivindicaciones manvises y
tagalas del pueblo cubano y filipino, se produce una profunda reordenación
de las relaciones internacionales. La independencia de estas colonias
supuso una profunda crisis de identidad que marcó entonces en el Estado
español, no sólo a una generación de pensadores, sino también a toda una
sociedad por muchas generaciones. Con el hundimiento del Maine se
hundieron los dos grandes partidos de la restauración borbónica, Canovas y
Sagasta. Con el alto al fuego firmado en el Quai D' Orsay no se
resolvieron los verdaderos problemas de los pueblos que entonces lucharon
por su libertad. Al contrario, la Constitución Autonómica otorgada por la
Corona española (por otra parte, base jurídica para la actual del 78) fue
incapaz de encauzar políticamente una paz basada en los anhelos de
soberanía y libertad que estuvieron en la base de aquellos conflictos.
- Igualmente, ahora hace dos décadas, y como consecuencia de la
transición postfranquista, cristalizó una Constitución que cortó el camino
a la posibilidad de la autodeterminación plena para las históricas
reivindicaciones nacionales de pueblos como el vasco y abrió un marco
estatutario que ahora se confirma para amplios sectores sociales como
insuficiente.
- Tras un siglo, tras una veintena de años, de nuevo, el problema
español o también francés es el de afrontar las demandas de pueblos que,
como el vasco, reclaman ampliar su soberanía, profundizando la democracia
y los derechos individuales y colectivos, permitiendo así explorar vías
propias de existencia. Hoy como ayer, efectivamente, el problema no es
vasco (o catalán, gallego, canario, corso o bretón), el problema es el de
la incapacidad del Estado español y del Estado francés para abrir vías de
autodeterminación a los pueblos que mantiene bajo su jurisdicción. Pero,
también, hoy como ayer, y al igual que hicieran cubanos y filipinos, la
posibilidad de que esas vías se abran depende de los esfuerzos por aunar
las diversas voluntades tanto en el seno de nuestro propio pueblo como en
el de los que en otras realidades también luchan por sus libertades.
- Ahora, hace más de un año que los movimientos sociales y
sindicales vascos abren una nueva y esperanzadora dinámica unitaria y
plural que ha acabado por facilitar acuerdos como los de Lizarra-Garazi o
la propia tregua de ETA. En Hoegoalde esta dinámica pone de manifiesto no
sólo los límites del marco constitucional que emerge de la reforma de la
dictadura franquista, sino también el agotamiento del Estatuto como vías
satisfactorias para las demandas de soberanía y democracia que reclama
gran parte de la sociedad vasca. En Iparralde, deja constancia de la
necesidad de mayores cotas de soberanía mediante la reivindicación de un
departamento propio y de la posibilidad de mecanismos de articulación con
el sur de Euskal Herria. Esta nueva dinámica es un punto de inflexión en
la búsqueda de nuestro propio camino y representa un momento histórico en
el proceso de construcción nacional y social vasco. Se ha abierto una
nueva fase en el proceso constituyente vasco. El problema ha comenzado a
dejar de ser, entre o tras cuestiones, el formulado como el "de la
violencia en la sociedad vasca" para convertirse paulatinamente, como en
el 98 del siglo pasado, en el del problema del Estado español para
cuestionarse su propia, exclusiva y excluyente identidad y soberanía. Con
este nuevo proceso comenzamos a transitar por "el día después" al
situarnos mas allá de las propuestas de paz y de los llamamientos a acabar
con los efectos mas descarnados del conflicto: esta dinamica va a la raíz
del problema poniendo de manifiesto la insuficiencia del actual marco
jurídico-político y planteando mayores cotas de soberanía y de decisión
plena para todo nuestro pueblo sin excepción alguna. Por eso, lo que aquí
está en juego no es sólo la posibilidad de resolución de un conflicto, es
la posibilidad de acabar con un reiterado y profundo déficit democrático.
Con este proceso, así mismo, han quedado superados ya los cantos de sirena
de aquellos llamamientos "intelectuales" enquistados en el conflicto o
parapetados en el status quo reinante. Se hace necesario un nuevo discurso
para la construcción de la paz y de la libertad. Un discurso que ponga el
acento, desde el punto de vista de la ciencia y el arte, en la búsqueda de
nuestro propio camino en esta nueva fase del proceso constituyente vasco.
- En este momento, desde el mundo del pensamiento y de la
cultura, de la universidad y del arte, ¿qué reflexiones podemos hacer en
este nuevo y esperanzador contexto?, ¿qué contenidos podríamos sumar en
esta nueva coyuntura del actual 98 desde Euskal Herria?, ¿qué propuestas
podríamos aportar a este amplio y plural movimiento social que reclama un
nuevo marco de decisión para la sociedad vasca?. En definitiva ¿cómo
extender el espíritu de Lizarra-Garazi al campo de la cultura?. Pareciera
que en un momento tan decisivo como el que estamos viviendo para ampliar
el marco de democracia y participación sobre nuestro presente y nuestro
futuro, esa parte de la sociedad que nos dedicamos a la reflexión, a la
educación, a la investigación o a la creación, estamos sumidos en la
perplejidad o en la apatía. Acostumbrados al narcisismo de una posición
muy valorada socialmente, hemos asistido desconcertados o expectantes a
una dinámica que nos ha rebasado, mientras que los intelectuales
mediáticos de siempre, siguen repitiendo incapaces y perplejos el mismo
discurso de siempre. Sin embargo, parece obligada una urgente
participación. Se trataría, entonces, de recoger desde el mundo de la
"cultura" y del "pensamiento" el envite planteado por esta nueva dinámica,
creando espacios de encuentro, intercambio y debate e intentando aportar
lo mejor de nuestras potencialidades centradas en perfilar un pensamiento
y estéticas propios.
- Para iniciar esta tarea proponemos realizar unas jornadas de
debate y reflexión en las que se pueda empezar a plantear aportaciones
desde el campo de la cultura, el arte y la universidad, lo más amplias,
diversas y plurales posibles, a este proceso que reclama ampliar la
soberanía y profundizar la democracia vasca. Para ello, lo que se propone
es la celebración de un "Encuentro de la cultura y el arte por la
soberanía y la democracia en Euskal Herria" a realizar el año que viene en
estas mismas fechas en la Universidad de Oñati y que empezaríamos a
preparar desde ahora en asamblea el día 6 en el marco de la Feria de
Durango. La intención sería recoger adhesiones individuales de apoyo y la
participación desde los diversos ámbitos de la cultura, trabajadas por
áreas y puestas en común. También sería interesante conocer de primera
mano los debates mantenidos en la plataforma que dio lugar al acuerdo de
Lizarra-Garazi, así como de su futuro. Además, se podría invitar a
investigadores o artistas irlandeses o quebecqueses que estan participando
en los respectivos procesos de soberanía, así como a alguna persona
destacada internacionalmente por su papel en defensa de la democracia de
los pueblos y de la paz (A. Pirez Esquivel y/o R. Menchú). Como resultado
público podría darse, entre otras propuestas e iniciativas que puedan ir
surgiendo, un manifiesto y la edición de los resultados de las
aportaciones individuales y colectivas realizadas en cada campo y en la
puesta en común. El objetivo no sería otro que el de facilitar y reforzar
las redes de intercambio entre investigadores, artistas y del mundo de la
cultura en general para con nuestro quehacer contribuir a dar contenido al
proceso constituyente vasco, a fundamentar la soberanía y la democracia
vasca.
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